Refranes, dichos y sentencias populares del Quijote

Refranes, dichos y sentencias populares de El Quijote
Miguel de Cervantes Saavedra, en El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha

Paréceme Sancho, que no hay refrán que no sea verdadero, porque todos son sentencias sacadas de la misma experiencia, madre de las ciencias todas, especialmente aquel que dice: “Donde una puerta se cierra, otra se abre”

También, Sancho, no has de mezclar en tus pláticas la muchedumbre de refranes que sueles; que puesto que los refranes son sentencias breves, muchas veces los traes tan por los cabellos, que más parecen disparates que sentencias. – Eso Dios lo puede remediar -respondió Sancho-; porque sé más refranes que un libro, y viénenseme tantos juntos a la boca cuando hablo, que riñen por salir unos con otros; pero la lengua va arrojando los primeros que encuentra, aunque no vengan a pelo. Mas yo tendré cuenta de aquí adelante de decir los que convengan a la gravedad de mi cargo; que en casa llena presto se guisa la cena; y quien destaja no baraja; y a buen salvo está el que repica; y el dar y tener, seso ha menester.

– ¡Eso sí, Sancho! -dijo don Quijote-. ¡Encaja, ensarta, enhila refranes; que nadie te va a la mano! ¡Castígame mi madre y yo trómpogelas!. Estoyte diciendo que excuses refranes y en un instante has echado aquí una letanía dellos, que así cuadran con lo que vamos tratando, como por los cerros de Úbeda. Mira, Sancho, no te digo yo que parece mal un refrán traído a propósito; pero cargar y ensartar refranes a troche y moche, hace la plática desmayada y baja. 

– No más refranes, Sancho -dijo Don Quijote-, pues cualquiera de los que has dicho basta para dar a entender tu pensamiento; y muchas veces te he aconsejado que no seas tan pródigo de refranes y que te vayas a la mano en decirlos; pero paréceme que es predicar en desierto, y “castígame mi madre y yo trómpogelas”. – Paréceme -respondió Sancho- que vuesa merced es como lo que dicen: “Dijo la sartén a la caldera: Quítate allá ojinegra”. Estáme reprehendiendo que no diga yo refranes, y ensártalos vuesa merced de dos en dos. – Mira, Sancho- respondió Don Quijote-: yo traigo los refranes a propósito y vienen cuando los digo como anillo en el dedo; pero tráeslos tú tan por los cabellos, que los arrastras y no los guías; y si no me acuerdo mal, otra vez te he dicho que los refranes son sentencias breves, sacadas de la experiencia y especulación de nuestros antiguos sabios; y el refrán que no viene a propósito antes es disparate que sentencia. 

Miguel de Cervantes Saavedra, en El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha

A buen salvo está el que repica”

“A dineros pagados, brazos quebrados”

“A quien cuece y amasa no le hurtes hogaza”

“A quien Dios quiere bien, la casa le sabe”

“Al buen callar llaman Sancho”(II, XXXVII)

“Al buen entendedor pocas palabras” (II, XLIII)

“Al dejar este mundo y meterse tierra adentro, por tan estrecha senda va el príncipe como el jornalero”

“Al puen pagador, no le duelen prendas”

“Allá van reyes, do quieren leyes”

“Antes se toma el curso al haber, que al saber”

“Asaz desdichada es la persona que á las dos de la tarde no ha desayunado”

“Aventuras y desventuras, nunca comienzan por poco”

“Bien predica quien bien vive” (II, XX)

“Bien se está San Pedro en Roma” (II, XLI)

“Buen corazón quebranta mala ventura”

“Cada oveja, con su pareja” (I, XIX)

“Cada uno es artífice de su ventura”

“Cambiar el mundo, amigo Sancho, que no es locura ni utopía, sino justicia”

“Con la iglesia hemos topado, amigo Sancho” (II, IX)

“Cuando á Roma fueres, haz lo que vieres”

“Cuando Dios amanece, para todos amanece”

“Cuando te dieren la vaquilla, corre con la soguilla”

“Cuando viene el bien, mételo en tu casa”

“Cuidados ajenos, matan el asno”

“Dádivas quebrantan peñas” (II, XXXV)

“De la abundancia del corazón habla la lengua” (II, XII)

“Debajo de la mala capa suele haber un buen bebedor”

“Del dicho al hecho hay un gran trecho” (II, XXIV)

“De los enemigos los menos” (II, XIV)

“De noche todos los gatos son pardos”

“Del hombre arraigado no te verás vengado”

“Desnudo nací, desnudo me hallo, ni pierdo ni gano”

“Detrás de la cruz está el diablo”

“Dios, que da la llaga, da la medicina”

“Donde las dan las toman”

“Donde menos se piensa, salta la liebre”

“Donde reina la envidia, no puede vivir la virtud”

“Donde una puerta se cierra, otra se abre” (I, XXI)

“El abad, de donde canta yanta”

“El asno sufre la carga, mas no la sobrecarga”

“El buen gobernador, la pierna quebrada y en casa”

“El buey suelto, bien se lame”

“El consejo de la mujer es muy poco, y el que no lo toma es un loco”

“El hombre pone y Dios dispone”

“El pan comido, la compañía deshecha”

“El que larga vida vive, mucho mal ha de pasar”

“El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho”

“El que no sabe gozar de la ventura cuando le viene, no se debe quejar si le pasa”

“El que tiene el padre alcalde.” (II, XLIII)

“El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo”

“En casa llena, presto se guisa la cena”

“En la tardanza suele estar el peligro” (I, XXXIX

“En los nidos de antaño no hay pájaros hogaño” (II, LXXIV)

“En otras casas cuecen habas, y en la mía á calderadas” (II, XIII)

“Enfrenta la lengua: considera y rumia las palabras, antes de que salgan de la boca”

“Érase que se era, el bien que viniere para todos sea, y el mal, para quien lo fuere a buscar” (I, XX)

“Hablen cartas y callen barbas” (II, VII)

“Haceos de miel y paparos han las moscas”

“Hacer bien a villanos, es echar agua en el mar”

“Hasta la muerte todo es vida”

“Hay más mal en la aldehuela que se suena” (I, XLVI)

“Haz lo que tu amo te manda, y siéntate con él á la mesa”

“Hombre apercibido medio combatido” (II, XVII)

“Hoy por ti y mañana por mí” (II, LXV)

“Ir a por lana y salir trasquilado” (II, XIV)

“Júntate a los buenos y serás uno de ellos”

“La avaricia rompe el saco”

“La culpa del asno no se ha de echar á la albarda”

“La cudicia rompe el saco” (I, XX)

“La diligencia es la madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria” (I, XLVI)

“La doncella honesta, el hacer algo es su fiesta” (II, V)

“La experiencia es la madre de la ciencia” (I, XXI)

“La lengua queda, y los ojos listos”

“La que es deseosa de ver, también tiene deseo de ser vista”

“La rueda de la fortuna anda más lista que una rueda de molino”

“Las avecitas del campo tienen á Dios por su proveedor y dispensero”

“Las necedades del rico por sentencias pasan en el mundo”

“Liebre huye, galgos la siguen”

“Lo que cuesta poco se estima en menos” (I, XXXIV)

“Lo que has de dar al mur, dalo al gato y sacarte ha de cuidado” (II, LVI)

“Lo que se puede hacer por bien, no se haga por mal”

“Los duelos con pan, son menos”

“Los que buscan aventuras, no siempre las hallan buenas”

“Más vale al que Dios ayuda, que al que mucho madruga”

“Más vale algo que no nada” (I, XXI)

“Más vale buena esperanza, que ruin posesión; y buena queja, que mala paga”

“Más vale el buen nombre que las muchas riquezas”

“Más vale el necio en su casa, que el cuerdo en la ajena”

“Más vale pájaro en mano, que buitre volando”

“Más vale un toma que dos te daré” (II, XXXV)

“Menos mal hace el hipócrita que se finge bueno, que el público pecador”

“Mientras se gana algo, no se pierde nada”

“Muchos pocos hacen un mucho” (II, VII)

“Nadie diga ‘de esta agua no beberé'” (II, LV)

“Nadie tienda más la pierna de cuanto fuere larga la sábana”

“No con quien naces, sino con quien paces” (II, XXXII)

“No es de estima lo que poco cuesta” (I, XLIII)

“No es la miel para la boca del asno” (II, XXVIII)

“No es oro todo lo que reluce”

“No hemos conocido el bien hasta que lo hemos perdido”

“No ocupa más pies de tierra el Papa que el sacristán”

“No por mucho madrugar, amanece más temprano” (II, )

“No se ha de mentar la soga en casa del ahocado” (I, XXV)

“No se ganó Zamora en una hora”

“No siempre hay tocinos donde hay estacas” (II, LXV)

“Nunca lo bueno fué mucho” (I, VI)

Ojos que no ven, corazón que no quiebran”

“Pagan a veces los justos por pecadores” (I, VII)

“Para dar y tener, seso es menester” (II, LVIII)

“Pon lo tuyo en consejo, y unos dirán que es blanco y otros que es negro”

“Por el hilo se saca el ovillo” (I, IV)

“Por su mal, le nacieron alas a la hormiga”

“Porque te hago saber, Sancho, que la boca sin muelas es como molino sin piedra, y en mucho más se ha de estimar un diente que un diamante”

“Pues tenemos hogazas, no busquemos tortas”

“Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo”

“Quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija”

“Quien busca el peligro, perece en él” (I, XX)

“Quien canta sus males espenta” (I, XXII)

“Quien las sabe, las tañe” (II, LIX)

“Quien te cubre te descubre” (II, V)

“Quien tenga hogazas, no busque tortas” (II, XIII)

“Quien yerra y se enmienda, á Dios se encomienda”

“Quitada la causa se quita el pecado” (II, LVII)

“Sábete Sancho, que no es un nombre más que otro, si no hace más que otro”.

“Saber dónde aprieta el zapato” (II, XXXII)

“Se templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra”

“Si al palomar no le falta cebo, no le faltarán palomas” (II, VII)

“Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro” (II, XLIII)

“Si el ciego guía al ciego, ambos van a peligro de caer en el hoyo”

“Siempre es alabado más el hacer bien que mal”

“Sobre un buen cimiento, se puede levantar un buen edificio”

“Sobre un huevo, pone la gallina”

“Tal el tiempo, tal el tiento”

“Tal suele venir por lana, que vuelve trasquilado”

“Tan presto se va el cordero, como el carnero”

“Tantas veces va el cántaro a la fuente” (I, XXX)

“Tanto vales, cuanto tienes; y tanto tienes, cuanto vales”

“Todo mal nace de la ociosidad, cuyo remedio es la ocupación honesta y continua”

“Todo saldrá en la colada”

“Todos los duelos con pan son menos” (I, XIII)

“Tras la cruz está el diablo” (I, VI)

“Una golondrina no hace verano” (I, XIII)

“Un asno cargado de oro sube ligero por una montaña” (II, XXXV)

“Un asno cubierto de oro, parece mejor que un caballo enalbardado”

“Un buen corazón quebranta mala ventura” (II, XXXV)

“Un diablo parece a otro” (I, XXXI)

“Un palo compuesto no parece palo”

“Viva la gallina, aunque sea con pepita” (II, V)

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